lunes, 8 de diciembre de 2014

h a u n t e d


Ríos y ríos de pétalos azules
corren a través de cálidos valles
desembocando en la cueva
donde la ráfaga sopla.

El calor del día 
permanece latente en la noche
arrullando con su suave brisa
callejones desiertos.

El sonido de una puerta 
abriéndose,
la tormenta golpeando
contra las ventananas.

Y la cama hecha
de suaves y tibias ramas,
dos rosas en la cabecera
azotándose entre sí.

Paloma

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